Qué considerar antes de matricularte en una carrera técnica o profesional
- Nicolás Keller

- 21 ene
- 3 Min. de lectura
Decidir estudiar una carrera técnica o profesional es un paso relevante, que muchas veces llega después de un proceso de reflexión personal. No se trata solo de elegir una institución o una malla curricular, sino de proyectar cómo quieres formarte y desarrollarte en el tiempo.
Enero es un mes clave para este tipo de decisiones. Ya no se trata de evaluar ideas abstractas, sino de analizar opciones reales con mayor claridad. Si estás pensando en matricularte, este artículo busca ayudarte a ordenar criterios y tomar una decisión informada y tranquila. 1. Tener claridad sobre el tipo de formación que estás buscando
Antes de revisar programas o valores, es importante preguntarse qué tipo de formación se ajusta mejor a tus expectativas actuales.
Algunas personas buscan una formación práctica, orientada al ejercicio laboral en el corto o mediano plazo. Otras priorizan procesos formativos donde el aprendizaje se viva desde la experiencia, el oficio y el trabajo directo con personas.
Definir si una carrera técnica o profesional responde a tu momento de vida y a tus objetivos es el primer paso para elegir con coherencia. 2. Pensar en carreras concretas, no solo en áreas generales
Hablar de grandes áreas puede resultar confuso. Lo que realmente marca la diferencia es conocer carreras específicas: qué se aprende, cómo se practica y dónde se puede ejercer.
Carreras como Estilista Unisex, Maquillaje Profesional, Podología Clínica o Cuidado del Adulto Mayor, por ejemplo, se caracterizan por una formación aplicada, donde el aprendizaje ocurre desde el hacer.
Conocer en detalle una carrera permite visualizar el día a día del trabajo, entender el perfil de egreso y evaluar si se ajusta a tus intereses y habilidades. 3. La importancia de una formación práctica y guiada
Una decisión informada también considera cómo se enseña. La formación práctica es fundamental en carreras técnicas y profesionales, ya que permite adquirir habilidades reales y enfrentar situaciones concretas desde el proceso formativo.
Estudiar en un entorno donde:
El aprendizaje se construye desde la práctica.
Existe acompañamiento académico.
Se valora el desarrollo progresivo de habilidades.
Hace una diferencia significativa al momento de insertarse en el mundo laboral. 4. Evaluar el acompañamiento durante el proceso de estudio
Más allá de los contenidos, es importante considerar el apoyo que recibirás durante tu formación. El acompañamiento docente, la orientación académica y el seguimiento influyen directamente en la experiencia de estudio.
Formarse en un espacio donde exista cercanía, orientación y preocupación por el proceso individual permite avanzar con mayor seguridad y confianza. 5. Tomar la decisión con tiempo permite comenzar con claridad
Pensar la matrícula con anticipación no es apresurarse, sino organizarse mejor. Decidir con tiempo permite: Acceder a información completa. Resolver dudas sin presión. Prepararse con calma para el inicio de clases. Comenzar el año académico con un objetivo claro. Elegir bien no es una carrera contra el tiempo, sino un proceso que se construye con información y reflexión. Elegir con información es avanzar con tranquilidad
Matricularte en una carrera técnica o profesional es una decisión que impacta tu futuro. Por eso, elegir con criterios claros, orientación y acompañamiento permite avanzar con mayor seguridad.
En Instituto John Kennedy entendemos que cada persona llega con motivaciones, intereses y expectativas distintas. Por eso, la orientación académica es parte fundamental del proceso, ayudando a tomar decisiones informadas y coherentes con cada proyecto personal.














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